Mientras tú buscas la ‘green card’, estos estadounidenses renuncian a su nacionalidad 

El “sueño americano” de unos, es el dolor de cabeza de otros. Mientras miles de inmigrantes cuentan los días para obtener la ciudadanía en Estados Unidos, un número creciente de estadounidenses está renunciando a su nacionalidad ¿La razón? Huir de la obligación de pagar impuestos, incluso viviendo en el extranjero.

Uno de cada 4 estadounidenses que reside en el exterior están “considerando seriamente” o “planeando” renunciar a su ciudadanía, según una encuesta de Greenback Expat Tax Services de la que se hace eco un reportaje de la NBC. El dato surge de una investigación donde se consultó a 3.200 ciudadanos de EEUU con vivienda habitual en 121 países.

El Servicio Interno de Impuestos ya reportaba en 2009 que 731 estadounidenses habían decidido renunciar a su nacionalidad, una cifra que ha venido escalando hasta las 6.705 bajas ciudadanas que se registraron en 2020. Incluso, el actual primer ministro británico Boris Johnson –quien nació en Nueva York– fue noticia en 2017 cuando se sumó a este movimiento, acusando de “escandalosas” a las leyes tributarias estadounidenses tras verse obligado a acordar un pago con el fisco de ese país por vender una casa en Londres.

Más de 6 mil estadounidenses residenciados en el exterior prefirieron renunciar a su nacionalidad en 2020, antes de seguir pagando doble tributación (Foto: Getty).

El tío Sam quiere dinero

Estados Unidos es prácticamente el único país del mundo que grava impuestos por la ciudadanía, y no en función del lugar donde viven. Así, los estadounidenses residenciados en el exterior deben pagar impuestos en EEUU por las rentas anuales sobre sus ganancias mundiales, incluyendo salarios e inversiones.

Y aunque la legislación busca atender los casos para evitar la doble tributación, no siempre es efectiva. En 2013 la cantante Tina Turner renunció a la nacionalidad tras 18 años viviendo en Suiza, pues entre ambas naciones no existe un tratado para evitar la doble fiscalización.

Tina Turner renunció a su nacionalidad tras 18 años viviendo en Suiza, con quien EEUU no tiene acuerdo tributario (Foto: Reuters / Stefano Rellandini)

Desde 2010 está activa además la Ley de Cumplimiento Fiscal de Cuentas Extranjeras, que obliga a las entidades financieras en el exterior a informar al Servicio de Rentas Internas sobre cualquier cliente estadounidense “sospechoso”. Así, los estadounidenses no escapan de los férreos controles y fiscalización que se hace sobre cuentas bancarias y fondos de ahorro.

Te vas, pero no es gratis

“Hay personas que hacen cosas que les parecen muy normales, como ahorrar para la jubilación o comprar una casa, pero cuando lo haces en el extranjero a veces puedes meterte en muchos problemas”, advierte David McKeegan, cofundador de Greenback Expat Tax Services, en el reportaje de la NBC. “Es todo un dolor de cabeza”, dice.

Renunciar a la nacionalidad, sin embargo, tampoco le saldrá gratis. Las normas actuales obligan al pago de $2.350 como parte del trámite de abandono de la ciudadanía, que debe realizarse en persona ante alguna embajada de Estados Unidos.

La Bambridge a Funds Society advierte, además, que existe una “tarifa de salida”. Se trata de un impuesto si el patrimonio personal neto es de 2 millones de dólares o más al momento de la renuncia. Si ese es su caso, las autoridades tributarias calcularán una venta estimada de todos los activos y le cobraría por las supuestas ganancias que obtendría.

Eduardo Saverin, uno de los cuatro fundadores de Facebook, debió pagar en 2012 alrededor de 360 millones de dólares para dejar sin efecto su ciudadanía estadounidense. Aunque juró que su decisión «nada tuvo que ver con los impuestos», un reportaje de CNN recuerda que su decisión se produjo justo antes que la empresa de redes sociales saliera a oferta pública en la bolsa de valores. Tanto efecto tuvo su acción, que un grupo de senadores afirmó que trabajarían para dificultar que otros millonarios siguieran este ejemplo.

Alistair Bambridge, socio de Bambridge Accountants New York, considera que muchos de sus clientes que optan por la renuncia ciudadana buscan “una forma de reducir su preocupación y recuperar algo de sus vidas. Muchos de ellos se sienten nerviosos y preocupados por los impuestos estadounidenses y la situación actual se ha sumado a esa ansiedad”. Pueden seguir sus planes tranquilos por ahora, una década después del caso de Saverin, todavía no han avanzado ningún cambio normativo en el senado.

(c)…Juan Pablo Arocha Periodista @cvennoticias

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