Los 200 cadáveres congelados en un laboratorio de Arizona en espera de que la ciencia los resucite 

La compañía Alcor Life, en Arizona, preserva en criogénesis unos 200 cadáveres en espera de que los avances de la ciencia puedan devolverlos a la vida en algún momento

Se trata de unos 200 cadáveres congelados en un laboratorio de Arizona en espera de que la ciencia los resucite. Y “congelados” es un término inexacto, pues más bien son sometidos a un proceso de “vitrificación” en el que el agua del cuerpo es reemplazada con un anticongelante de grado médico para evitar que las células del cuerpo se dañen. Así que cuando los cadáveres son preservados a bajas temperaturas, pasan a un estado parecido al cristal.

Este método de preservación de cuerpos, que parece parte de una novela de ciencia ficción, es real y se lleva a cabo en Alcor Life Extension Foundation, una organización ubicada en Scottsdale, Arizona, que ofrece la posibilidad de guardar el cuerpo después de la muerte con la esperanza de que la ciencia encuentre una manera de devolverlo a la vida con todas sus funciones, en algún momento de la historia de la humanidad.

Alcor cuenta con cámaras que almacenan recipientes gigantes de nitrógeno líquido donde se guardan los restos de sus clientes, a los que llama “pacientes”, a una temperatura de menos 196 grados centígrados (-321 grados Farenheit). Su primera suspensión criónica data de 1967 y, desde entonces, ha conservado ese cuerpo.

Alcor fue fundada en 1972 por Linda y Fred Chamberlain; ella era una estudiante universitaria y él era ingeniero de la NASA. Su objetivo era “iniciar una organización que pudiera salvar la vida de las personas y brindarles la oportunidad de recuperar la salud y el funcionamiento”, le dijo Linda Chamberlain a CNET. Pero no imaginaban que pasarían tantos años y que fuera un proceso tan difícil.

“La muerte legal solo significa que tu corazón y tus pulmones han dejado de funcionar sin intervención. No significa que tus células estén muertas, ni siquiera tus órganos están muertos“, asegura la cofundadora de Alcor.

Se guardan cabezas y cuerpos separados

Una persona interesada en los servicios de Alcor debe pagar $220,000 dólares para preservar su cuerpo, y $80,000 dólares adicionales por “preservación neurológica”. Este tipo de preservación se refiere a que la cabeza se conserva separada del cuerpo en un intento por conservar el cerebro lo mejor posible. Aquí, la cabeza se extrae del cadáver desde la clavícula, lo que se conoce como cefalón.

Cuando un paciente de Alcron muere, su cuerpo es intubado y mantenido en hielomientras una máquina mantiene la sangre fluyendo para minimizar el daño de las células. Durante horas, el cuerpo es enfriado gradualmente. Mediante tomografías computarizadas, los científicos de Alcor se aseguran de que no quede agua ni hielo en el cerebro de los pacientes. 

Finalmente se sumerge en una cápsula de acero inoxidable con nitrógeno líquido y se traslada a una sala de cuidados a largo plazo donde pretende conservarse hasta que exista la posibilidad científica de que vuelva a la vida. Los cuerpos que son preservados completos, se almacenan con la cabeza hacia abajo, para garantizar que el cerebro se mantenga congelado incluso si el nitrógeno se evapora.

Sin embargo, nadie sabe si en algún momento estos cuerpos podrán regresar a la vida o si permanecerán ahí eternamente. “Nuestras mejores estimaciones son que dentro de 50 a 100 años tendremos las tecnologías médicas necesarias para restaurar la salud y el funcionamiento de nuestros pacientes. Soy optimista”, asegura Chamberlain.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s